Algunos perciben las emociones como una molestia o algo que entorpece su diario vivir. Inclusive, muchos tienden a tachar a las personas que son muy emocionales o sensibles de débiles. Por estas razones una gran mayoría ha construido muros y paredes alrededor de su corazón, en un intento de dejar de sentir. Pero, ¿te imaginas cómo sería la vida sin ellas?

Las emociones, lejos de ser un obstáculo, tienen una labor muy clara y definida en nuestras vidas: son esa brújula o GPS interno que nos indica si tenemos algo pendiente por sanar y si vamos por el camino que trazó nuestra alma antes de nacer. Al sintonizar con ellas y analizarlas podemos descubrir que está sucediendo dentro de nuestro interior.

Si estás a punto de hacer una decisión importante y percibes miedo, ¿a qué le temes? Ese sentimiento es la clave que te indica que debes indagar más. Quizás te ha ido mal en el pasado y esa emoción te está indicando que esa anterior situación te dejó cicatrices y creencias que debes sanar. Tal vez estás pensando aceptar algo y no es la mejor decisión. ¿La tomas por ti o por encajar con las imposiciones de la sociedad, la familia o tu religión?

El advertir una emoción debería ser el principio de un análisis interno. Sin embargo, la mayoría las resistimos, e intentamos alejar el sentimiento de nosotros. Es justo en ese proceso que se nos estancan formando un bloqueo en nuestra energía.

Las emociones encierran mucho más de lo que tenemos frente a nuestros ojos. Puedes enojarte con tu pareja, un amigo, un familiar y es raro el caso en el que estás reaccionando a eso que te está ocurriendo en ese momento. Esa reacción envuelve un cuerpo de dolor que se ha ido construyendo con el pasar del tiempo. ¿A qué te estás oponiendo en realidad? ¿Hay alguna situación de tu niñez que se ha activado con el suceso que estás experimentando?

Usar tu GPS interno te puede conectar con los deseos más íntimos de tu alma. Digamos que llevas años en un trabajo y te sientes aburrido, desesperado, frustrado. ¿Qué es lo que más deseas hacer? ¿Por qué sigues haciendo lo mismo? ¿Por miedo, por llenar las expectativas de otros? Esa inquietud te está indicando algo, si te sintonizas con ella puedes encontrar nuevas opciones que te llenen más.

Quizás ya has alcanzado todas las metas que te habías propuesto pero te sientes vacío y ansioso. Si profundizas en lo que estás advirtiendo puedes encontrar lo que te falta. ¿Qué te ilumina? ¿Qué desearías hacer si no hubiera restricciones, ni obstáculos? ¿Cómo puedes contribuir a dejar este mundo mejor de cuando viniste a él? Cuando estamos haciendo lo que amamos vibramos diferente. Nos sentimos vivos, plenos. Todo nuestro ser nos indica que vamos por el camino correcto.

Las emociones, aparte de hacer que la vida sea más excitante, son una herramienta excelente con la que podemos encontrar todo eso que no somos en realidad para limpiarlo y sobre todo, para conectarnos con el propósito de nuestra alma. Entonces, al percibir una, respira profundo, acéptala, analízala y siéntela con tu mente y con tu espíritu. Así pasará sin quedarse estancada habiéndote dejado mucha información sobre ti mismo.

Por Annete Ruiz

Conéctese con nosotros en Facebook