Tu verdadero yo para la verdadera curación
Piénsalo, ¿realmente deberíamos esperar que nuestro cuerpo y nuestra mente funcionen bien cuando estamos cargados de equipaje emocional y tomamos decisiones que crean desequilibrios? Si no tenemos un propósito claro, si estamos en desacuerdo en nuestras relaciones, si tenemos poco o ningún entusiasmo por el trabajo que hacemos (que toma aproximadamente 1/3 a 1/2 de nuestras horas de vigilia), si no hacemos ejercicio, divertirse, comer bien, y ser amable con los demás y con nosotros mismos ¿no tiene sentido que nuestro cuerpo va a contar esa historia. Cuando vivimos una vida enferma, ¿podemos esperar un cuerpo que no lo esté?